¿Mujer=víctima, Hombre=agresor?

Cada mañana nos despertamos con debates sobre víctimas, agresores, derechos, denuncias falsas… Es sorprendente, por un lado, la cantidad de datos y cifras que se ofrecen, que no guardan relación unos con otros y que, incluso, se contradicen. En redes sociales como Twitter, asistimos a un baile de informaciones y desmentidos, de bulos desenmascarados, de comunicados y declaraciones.  Muchos nos preguntamos a quién creer, qué cifras son auténticas y cómo comprobar la veracidad de los datos. Con la postverdad instalada en todos los ámbitos y la facilidad de manipulación, ¿qué estudios podemos creer?

Con cierta frecuencia, recurren a mí algunos hombres que se sienten desprotegidos en el elemental derecho de ver a sus hijos, tras una o varias denuncias (a veces falsas) por parte de sus ex-mujeres (podéis leerlo en este post). La cuestión es: ¿por qué no estamos tendiendo puentes -en un asunto de tan gran relevancia para todos como son las relaciones familiares- en lugar de romper tantas familias? ¿Qué estamos haciendo mal?

Hay un cierto feminismo que pone todo su esfuerzo en crear opinión social sobre la violencia intrafamiliar, llamándola violencia “de género”, aunque luego solo refleje la ejercida sobre mujeres por parte de varones, ignorando que también hay casos -si bien, menos- de lo contrario, o incluso de menores asesinados tanto por sus madres como por sus padres. Podéis consultar más datos sobre violencia doméstica en general, en este artículo de la eurodiputada Teresa Jiménez Barbat, donde presenta el estudio  sobre el impacto de la violencia de pareja en los hombres y en los niños, elaborado por Joaquim Soares, profesor emérito de la Universidad Mid Sweden, y por Nicola Graham-Kevan, psicóloga forense de la Universidad Central Lancashire, del Reino Unido.

Este feminismo radicalizado y exacerbado, avalado por la ley,  trata de reducir la cuestión al axioma mujer=víctima (que siempre dice la verdad) y hombre=malo por naturaleza (siempre agresor y mentiroso). Por si esto fuera poco, se intenta convencer de que la violencia que sufren muchas mujeres por parte de sus parejas está causada por el mero hecho de ser mujer. O sea, que un hombre mata a una mujer porque es mujer. Como recuerda el jurista Daniel García Pita-Pemán en esta Tercera de ABC, la principal dificultad sigue siendo “probar que el agresor actuó por el hecho de ser mujer la agredida, y no que simplemente abusó como hombre de su mayor fuerza“. Incluso en el caso de no llegar a ser condenado, el denunciado ya tendrá antecedentes penales, habrá pasado al menos una noche en prisión, no podrá ver a sus hijos…

Un dato cuando menos sorprendente -y frecuentemente ignorado por la opinión pública- es que las estadísticas europeas reflejan que España es uno de los países de nuestro entorno con menor tasa de violencia sobre la mujer. Como la pregunta sobre feminismo que podéis  escuchar en este vídeo, ¿por qué no se esfuerza el feminismo institucional en ayudar a mujeres de países donde realmente las tasas de muerte son elevadas? ¿Quizá porque ahí no existen suculentas subvenciones?

Os dejo con este otro vídeo donde ya en 2016 se explicaba el entramado de ONG’s y Fundaciones que viven de esto.

 

 

Recibe el blog de NCH en tu buzón

Pobres ricos o ricos pobres

El plan de José: almacena para cuando no haya (Ilustración: BBC World)

La Biblia no proporciona ningún modelo económico, sino un modelo de persona, aunque diferentes confesiones cristianas se han empeñado en alinear las Escrituras con diferentes sistemas: marxista para los teólogos de la Liberación, socialista para otros sectores,  o alguna forma de capitalismo. Una reflexión interesante que podéis leer aquí es la que hace Tomas Sedlacek, “el economista que recomienda no olvidar las 7 vacas de la Biblia“.

Don Hanjo Kollemann, capellán del Campus de IESE Barcelona, habló de ello en nuestro último I-WiL Lunch del año 2018, que tradicionalmente, y dada la proximidad de la Navidad, solemos dedicar a algún aspecto más directamente relacionado con valores antropológicos cristianos. Con el título Bible and Business, explicó aspectos generales de la Biblia, como la autoría, la estructura, los géneros literarios, y cómo esto afecta a los empresarios.

Juan Pablo II acuñó el término hipoteca social, “durante la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano celebrado en Puebla en 1979.  Es la deuda que tienen con la sociedad quienes han sido beneficiados con diferentes carismas y dones, lo que facilita la construcción de un patrimonio.” (Podéis leer más aquí). Father Hanjo se extendió especialmente sobre el tratamiento que los ricos reciben en el Evangelio, con los dos pasajes más conocidos sobre el tema:

Mt 6,24: nadie puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión a uno y amará al otro o bien se allegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Mt 19,23: difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. De nuevo os digo: más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que entre un rico en el reino de los cielos. Al oír esto, los discípulos se quedaron muy asombrados y decían entonces, ¿quién podrá salvarse?

Por eso, ¿ser rico equivale a ser pobre? ¿Es preferible ser pobre? ¿Los ricos no pueden esperar salvación? Un rico pobre (que

Lugar del bautismo de Lidia, en Filipos (Grecia)

vive el desprendimiento) es aquel que combate la pobreza, la desigualdad y la inseguridad con sus bienes. Y puso como ejemplo a Lidia de Tiatira, la primera cristiana europea, mujer de negocios, empresaria dedicada a la tintura textil, que se convirtió al cristianismo al escuchar a San Pablo, y con ella toda su familia. Vivía en una región de Macedonia, en territorio hoy europeo, y conoció a Pablo en Filipos (Grecia). De su iniciativa y capacidad de hospedar a Pablo y sus acompañantes, se deduce que tenía un elevado estatus social y que, posiblemente, era viuda, ya que es la protagonista del relato, sin que aparezca ningún hombre en el mismo. (Aquí podéis ver su presentación).

A cuatro días de la Nochebuena, muchos van locos cerrando temas como si el mundo se fuera a acabar con el final del año. Pero esperemos que no sea así. Aquí tenéis el vídeo de la sesión, que incluso podéis ver en el 2019! Aprovecho para desearos a todos una muy feliz y santa Navidad, rodeados de vuestras familias y seres queridos.  Que traigamos Paz al 2019. ¡Seguimos!

 

 

 

Recibe el blog de NCH en tu buzón

DD HH, condición sine qua non para la paz

70 años después de la Declaración Universal, los derechos humanos atraviesan una gran crisis. Están atrapados entre el “progresismo” libertario occidental y el activismo de los 57 estados de la Organización de Cooperación Islámica que someten los derechos humanos a la sharia. Para salir de este callejón sin salida, habrá que reafirmar el arraigo de los derechos humanos en la naturaleza humana. No nos queda otra.

Durán Lleida y Daniel Arasa

El pasado martes, conmemorando esta Declaración, asistí a la conferencia que pronunció Josep Antoni Durán Lleida, antiguo parlamentario europeo y miembro del parlamento español, con el título La familia y los derechos humanos. “Aún no hemos cumplido con el mandato constitucional de proteger la familia desde el punto de vista social, jurídico y económico. Se ha subestimado a la familia como célula básica de estructuración de la sociedad y auténtico motor y garantía del bienestar social. Que se lo pregunten, si no, a miles de personas que encontraron en sus padres o abuelos la supervivencia cuando la crisis económica les dejó sin trabajo. Se ha ignorado a la familia como escuela de transmisión de valores. ¿Recuerdan aquello de Tony Blair? “Un país es más fuerte cuanto más fuertes son sus familias”. Y se ha menospreciado a la familia como garantía de futuro. No se trata de prescribir cuántos hijos deben tenerse, sino de garantizar que quien quiera, pueda tenerlos (de media, 2,5 deseados, frente a 1,3 reales). En España, incluso lo poco que se ofrece de ayuda a la maternidad pagaba impuestos hasta la reciente sentencia del TS. A la hora de garantizar el derecho a no tener hijos, hemos ido más allá que nadie en la UE. Pero en lo que a la protección del derecho a tenerlos se refiere, estamos al final de la cola.”
¿Qué podemos hacer ante la aparición de nuevos derechos humanos, que no son humanos…? ¿Hace falta una nueva Declaración? ¿Hace falta una situación de terror como la que se vivía hace 70 años?

Ricardo Calleja, prof. del IESE,  opina que “hoy sería imposible un consenso semejante. Ya entonces se logró el acuerdo gracias a que no se abrió el melón del fundamento de los derechos, y a los horrores de la guerra. Hoy el desacuerdo es más radical, especialmente por la definición de “derechos” y de “humano”: Los derechos son reconocidos en su pluralidad como la protección de esferas de libertad individual. Existe un derecho general de libertad que protege la expresión de cualquier estilo de vida. La pluralidad de derechos es solo enumeración reivindicativa de casos típicos, sin valor objetivo.  Conceptos supuestamente centrales e indiscutidos como “dignidad” y “humano” se convierten en lugar de desencuentro. “Lo que era mainstream hace unos años, ahora es puesto en duda e incluso es objeto de polémica: la diferencia esencial entre ser humano y animales (hace una semana hablábamos en este Blog de humanos-no-personas); la diferencia con la máquina; y el deber de conservar la especie frente a intentos de “mejorarla”.

Recibe el blog de NCH en tu buzón

Otras entradas