Theresa Zabell, la hija del viento

Dos veces campeona olímpica, tres veces campeona mundial y tres veces campeona de Europa. Ha sido en varias ocasiones número uno del ranking mundial de vela y elegida Mejor Regatista del Siglo XX por la Federación Internacional de Vela. La hija del viento ha sabido reinventarse tras abandonar la competición.

«Mi mejor medalla son mis hijos»

Hoy, Theresa Zabell se ha convertido en una líder visionaria y comprometida con el medioambiente, en concreto, con la salud de nuestros mares y ríos. En 1998, puso en marcha la Fundación ECOMAR de la que es presidenta ejecutiva. Tiene como objetivo educar y concienciar, sobre todo a los niños y jóvenes, sobre la importancia de cuidar el medio marino para poder salvar el planeta. ECOMAR ha llegado ya a cientos de miles de personas realizando actividades e invitándoles a formar parte de la solución.

Además de esta importante labor, Theresa ha dedicado su energía a promover un cambio positivo en la industria del deporte, desde su posición en cargos en la administración deportiva a nivel nacional e internacional. Ha participado activamente en organizaciones como el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Olímpico Español (COE). Entre los años 1999 y 2004 fue eurodiputada en el Parlamento Europeo. En este contexto, ha llevado a cabo una decisiva actividad en favor de la presencia de mujeres en el entorno deportivo y, específicamente, en el olímpico.

Theresa se ha llevado a su vida post-olímpica una mochila llena de buenos hábitos y aprendizajes del mundo del deporte. En esta sesión del I-WiL Networking Lunch, ha compartido con nosotras algunas de estas ideas innovadoras, muestra de su espíritu rompedor y resiliente.

La filosofía de los Juegos Olímpicos va más allá de la competición, es una manera de afrontar la vida. Theresa ha sintetizado esta filosofía y ha redefinido el significado de cada uno de los cinco aros olímpicos, atribuyendo a cada uno de ellos un concepto, una clave para lograr una vida plena e integrada, una vida feliz.

ARO AZUL: UN SUEÑO

Es fundamental tener un sueño, que debemos ser capaces de convertir después en un objetivo, una meta. Es la llama que pone la maquinaria en marcha.

ARO NEGRO: SACRIFICIO

Conseguir nuestros sueños requiere valentía y tesón para superar las dificultades. Será necesario hacer sacrificios, y esta es quizás la parte más dura. Todos tenemos sueños, pero no todos hemos desarrollado la capacidad de sacrificio necesaria para perseguirlos con éxito.

ARO ROJO: EL EQUIPO

Trabajando solos no llegaremos muy lejos, siempre es necesaria la colaboración y el trabajo conjunto de un equipo.

ARO AMARILLO: UNA ESTRATEGIA

Una vez que sabes dónde quieres llegar, es imprescindible comprender cómo llegarás. Eso es la estrategia, el diseño del itinerario que te llevará hasta el objetivo.

ARO VERDE: SUERTE

La suerte no basta para tener éxito, pero está claro que, dándose los demás elementos, la suerte contribuye a conseguir las metas propuestas. La suerte siempre está enamorada del trabajo.

 

«La suerte siempre está enamorada del trabajo»

Theresa cerró su intervención hablando nuevamente del mar, su gran pasión. Después de muchos años mirando el océano como el medio de conseguir sus sueños, decidió hacer algo para cuidarlo, a través de la Fundación ECOMAR, a la que ahora dedica gran parte de su actividad profesional .

Recibe el blog de NCH en tu buzón

Comments are closed.

Entradas recientes