Horario laboral y tiempo familiar de padres y madres en España

blog 1Pablo Gracia, Dr. en Sociología e investigador del Instituto Universitario Europeo de Florencia, me hizo llegar hace unos días su estudio sobre tiempos de familia y horarios de trabajo. Los datos de su investigación confirman los resultados de nuestro estudio IFREI, sobre el tiempo que los padres dedican a sus hijos en función de su jornada laboral.

El Dr. Gracia muestra que las madres y padres con jornada laboral partida dedican un tercio menos de tiempo a actividades familiares y con
sus hijos menores que las madres y padres con jornada laboral continua (de 9 a 5). «Quienes tienen una “jornada continua” dedican 90 minutos diarios a actividades familiares, mientras que aquellos con “jornada partida” sólo emplean 57 minutos a dichas actividades.»

horario laboral

El estudio tiene otros resultados relevantes respecto a la desigualdad entre hombres y mujeres. «Sabemos que en España las madres dedican mucho más tiempo al cuidado de los hijos que los padres. Pero también existen estas desigualdades cuando analizamos como actúan unos y otras con su tiempo. Las mujeres dedican mucho más tiempo a supervisar a los hijos cuando la pareja trabaja hasta la tarde-noche. En cambio, los hombres tienden a pasar más tiempo de ocio personal cuando su pareja trabaja en esa franja horaria.»

Así, pues, las mujeres sacrifican mucho más tiempo personal para cuidar a los hijos que los hombres, incluso cuando el cónyuge está empleado. Este hecho tiene unas claras repercusiones negativas sobre las oportunidades laborales y el bienestar individual de muchas mujeres.

tiempo-dedicado

El horario de jornada laboral partida, muy extendido todavía en España, no sólo entra en conflicto con las necesidades laborales de una economía postindustrial al uso. También tiene efectos directos sobre nuestra vida familiar. En España solo el 15% de las madres y padres afirman tener control sobre sus horarios de trabajo (INE). O sea que la mayoría no pueden cambiar su horario laboral para poder dedicar tiempo a su familia. El siguiente gráfico muestra una caída acusada del número de personas que trabajan entre las 14:00 y las 16:00 horas, y también el número importante de gente que continúa trabajando sobre las 20:00.

Es no solo deseable, sino necesario y ya perentorio desarrollar políticas horarias que pongan en el centro del problema la vida personal y familiar.

«Poder salir antes del trabajo, reducir interrupciones laborales largas y ofrecer a los empleados mayor capacidad de elección y negociación, debieran ser ejes clave para cualquier agenda amplia de políticas de conciliación laboral y familiar. Estas políticas supondrían una mejora en las relaciones familiares y de cuidado parental. Pero además, estas políticas ofrecerían mayores oportunidades laborales a muchas mujeres que hoy están fuera del mercado laboral porque ahora se dedican durante gran parte del día a las tareas domésticas y de cuidado.» Aquí tenéis el link al artículo completo.

Otra iniciativa para recoger buenas prácticas en empresas la tenéis en este blog del Dr. Hugo Cruz, nuestro Partner en Guatemala.

Aunque la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar no aparece entre los 29 riesgos globales que señala el World Economic Forum (WEF) en la Conferencia de Davos, todos tenemos la responsabilidad de provocar el debate y la conversación acerca del tema en España, dado que nuestros horarios son una realidad singular de este país. Parafraseando al WEF, «es necesario que todas las organizaciones y un número cada vez mayor de personas se involucren en las soluciones. Aunque se trate de una condición previa, admitir la existencia de un riesgo no basta, es imprescindible poner sobre la mesa respuestas que generen el mayor consenso posible y cuyos efectos sean perceptibles desde el primer momento para toda la base de la pirámide.»

En ello estamos…

Nuria Chinchilla es profesora de Dirección de Personas en las Organizaciones en IESE Business School.

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9 Comentarios

  1. Javier Companys

    En 34 años que llevo de vida activa laboral he visto cambiar las cosas ligeramente. Sustancialmente veo que están donde el autor comenta, tanto en lo que se refiere a cónyugues masculinos como a cónyugues femeninos qeu son madres.

    Pero lo qeu me ha dado esperanza es ver que este comportamiento no es unifome, va por barrios -empresas- y muy especialmente por Jefes o Directivos. No me voy a poner de ejemplo, pero he visto Mandos que organizan las transiciones o situaciones permanente muy bien y otros paara los que la palabra embarazo es poco menos que diabolica. En mi experiencia, se puede conciliar muy bien, manteniendo y siguiendo carraras profesionales, sin aumento de costes, pero sí con aumento de «engagemenmt» .

  2. Me parece una aportación que puede promover estudios y aplicaciones prácticas así como inspiración para tomar decisiones conciliadores a medida

  3. Muy de acuerdo con el artículo, encantada de haber conocido tu blog.

  4. Hola, Nuria. Gracias por recomendar mi blog en el tuyo. Un abrazo y… seguimos porque en ello estamos.

  5. Mª Manuela Barbón

    «las mujeres sacrifican mucho más tiempo personal para cuidar a los hijos que los hombres, incluso cuando el cónyuge está empleado. Este hecho tiene unas claras repercusiones negativas sobre las oportunidades laborales y el bienestar individual de muchas mujeres»

    Hay algo que se me escapa en este artículo, en relación con el pasado artículo sobre la misericordia. Como decía el Padre Joan Costa «en la mujer todo está pensado para ser madre…».

    ¿Puede tener repercusiones negativas en el bienestar individual de una mujer «sacrificar tiempo personal» para el cuidado de los hijos, cuando es su esencia más pura, su genio, su vocación?

  6. Es fantástico que la mujer pueda dedicar tiempo a sus hijos. Por supuesto! Lo que dice el artículo es que, a igualdad de condiciones, la mujer dedica mucho más tiempo que el hombre y que aún queda mucho trecho por recorrer para que el hombre se dedique a hacer padre igual que se dedica ella a hacer de madre. Y podemos añadir que si ello supone que ella sola es quien se carga con dos jornadas laborales (una remunerada fuera del hogar y otra no remunerada dentro), la probabilidad de caer en un burn out es muy alta.

  7. Discrepo, -siempre lo he hecho- de quienes opinan que la mujer «debe» trabajar fuera de casa. Creo que se ha destrozado (no le quito una letra) la paz familiar, social y económica a base de inculcar a las mujeres que «lo normal» es trabajar fuera de casa. El resultado es evidente: Mujeres que quieren ser madres, y no pueden. Porque el salario del marido es insuficiente para pagar la hipoteca, el coche, etc. Hijos criados por los abuelos -en el mejor de los casos- cuando no por otra mujer, que también se ve en situación similar a la que se ve aquella que le paga… En fin: Debemos volver la mirada a nuestros abuelos y abuelas, pues indudablemente sabían más y entendían mejor.

  8. Gracias por tu comentario, David. Por supuesto que no «debe» trabajar fuera de casa. Se trata de una decisión tras una negociación familiar o varias, en diferentes etapas de la vida, según las necesidades de todo tipo. Pero para que exista verdadera opción a decidir es necesario cambiar el contexto legal y social: hay que racionalizar horarios y apoyar la maternidad y la familia.

  9. Muy buen artículo Nuria, estoy totalmente de acuerdo.

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