Líderes con alma

 

La profesora Mireia las Heras, tras ingresar en la Real Academia Europea de Doctores (Foto RAED)

Medir el éxito personal en función del éxito profesional esconde un reduccionismo absurdo: el de rebajar la vida de la persona a su faceta profesional. O por lo menos, el reduccionismo de considerar ésta, la faceta profesional, como la más relevante”.

Son palabras de mi colega del departamento de Dirección de Personas en las Organizaciones del IESE, la profesora Mireia Las Heras, que el pasado 12 de junio ingresó como académica de número en la Real Academia Europea de Doctores (RAED), en Barcelona. El título de este post, Líderes con alma, es el que la RAED dio a su resumen del discurso de ingreso, que podéis leer aquí.

Así pues, la tarea que tenemos por delante los directivos, los profesores de escuelas de dirección, los legisladores y los educadores en general es inmensa. Fomentar que las personas valoren no solo la satisfacción de sus necesidades fisiológicas y psicológicas, sino también que valoren el satisfacer esas necesidades en otras personasFomentar entornos en los que con esfuerzo y constancia las personas quieran aprender y estén dispuestas a desaprender cuando sea necesario. Facilitar que haya un compromiso social, en las familias, en las empresas, en la ciudadanía de modo que el bien común esté por encima de cualquier bien particular.
Este es el verdadero valor del liderazgo. Del liderazgo ejercido en las empresas. En las familias. En las escuelas. En el entorno social. El liderazgo que hace personas mejores: que saben más. Y mejores personas: que quieren más. Personas más capaces de afrontar las dificultades con buen ánimo porque valoran el bien que con ello pueden generar. Y personas con mayor deseo de afrontar este reto de hacer una sociedad mejor, más justa y más caritativa”.

Su nombramiento como miembro de número de la RAED me ha hecho especial ilusión, ya que es una confirmación de su valía por la comunidad académica. Desde el principio aposté por ella y por su trayectoria profesional y, siendo su profesora-tutora de equipo en el MBA (2001-03), me confesó su ilusión por entrar en el claustro del IESE, siguiendo la vocación docente de sus padres, que fueron maestros de escuela. Era evidente su vocación para la enseñanza y su potencial académico. Cuando ya tenía una oferta como directora de colegio, la reclamé para el departamento de Dirección de Personas en las Organizaciones, que entonces dirigía. Tras su doctorado en la Boston University, le ofrecí el cargo de directora académica del Centro Internacional Trabajo y Familia (ICWF), que inicié en 1999, y que, desde hace dos meses, he dejado a su cargo.

Contestó a su discurso de ingreso quien fuera mi profesor de marketing en el MBA, y ahora también colega en el IESE, el profesor José Antonio Segarra, buen discípulo del profesor Juan Antonio Pérez López, antiguo decano del IESE:

Respuesta del también académico de número de la RAED y profesor del IESE, José Antonio Segarra (foto RAED)

Para llegar a ser un líder “de verdad” es preciso previamente ser una persona completa, equilibrada, con ideas claras acerca del uso de la propia libertad y de sus límites. Es ese equilibrio que da la clave para saber que la profesión hay que llenarla de valores que no sean tan sólo el dinero y el poder, aún a costa de ser tomado por ingenuo, cuando no por estúpido.
Los líderes “de verdad” no hacen nunca de sí mismos el centro de atención. Los líderes completos son discretos, pero decididos; silenciosos, pero llenos de coraje. Los mejores no apabullan con su ego, sino con su humildad. Saben construir organizaciones. Tratan de avanzar con los demás y nunca a costa de los demás. Son, evidentemente ambiciosos, pero primero y principalmente para sus instituciones, no para ellos mismos. Los líderes ejemplares evitan siempre, además, extravagancias y excesos en su estilo de vida.
Son muchos los matices que se recogen en esta parte final del trabajo de la Dra. Las Heras, pero quiero centrar mi atención en uno de los más decisivos: la capacidad del líder de generar más confianza, hacia fuera y hacia dentro de su organización como argamasa básica de la unidad en la organización.

José Antonio finalizó su discurso subrayando que “el trabajo de la Dra. Las Heras abre nuevas líneas de investigaciónen particular la observación del liderazgo en el ámbito de la propiedad/titularidad de las empresas.”

También la semana pasada  Mireia Las Heras y Raúl Sánchez, en representación de FANOC (Asociación de  Familias Numerosas de Cataluña) presentaban la I Jornada Empresa, Familia y Sociedad. Al empezar, Mireia presentó los resultados del último Estudio IFREI (Índice de Responsabilidad Familiar Corporativa). En estas infografías podéis ver algunos datos relevantes del mismo:

 

La responsabilidad familiar corporativa (RFC) en tres dimensiones clave

 

Tipos de entornos laborales predominantes en España

 

Muestra del Estudio IFREI (IESE Family Responsible Employer Index)

 

Raúl Sánchez habló sobre el cambio demográfico y su impacto en las familias y en la economía (hace poco escribimos de ello en este post). La caída demográfica, ¿es causa o consecuencia? Enumeró algunos factores que debemos tener en cuenta: vivienda, a mayor precio, menos hijos; jóvenes mayores de 30 viviendo aún con sus padres, sin independencia económica; precariedad en el empleo; lejanía de la red familiar; incorporación masiva de la mujer al mundo educativo superior y laboral; rupturas matrimoniales y familiares; violencia doméstica… “Agita todo ello …y esto es lo que hay hoy”, afirmó Raúl, hablando de la sociedad líquida y el amor líquido de Zygmunt Bauman o el documental de Cosima Dannoritzer, “Comprar, tirar, comprar“, sobre la obsolescencia programada y que podéis ver aquí:

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La apuesta optimista de Raúl Sánchez es que, puesto que está demostrado que cada 50 años hay un cambio sustancial (inicios del feminismo-revolución industrial-movimiento ecologista…), podemos esperar una nueva revolución: tal y como ocurrió con la dimensión femenina y ecológica, ausentes entonces del modelo social, ahora esperamos estar ante una 4ª revolución, iniciada a finales del siglo XX, que introduzca en la sociedad la dimensión familiar. La manera de introducirla es hacer una revolución radical, en su sentido más etimológico (de raíz), comenzando por uno mismo.

 

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Cómo amar para ser feliz

“Si repasamos la relación de amor entre un hombre y una mujer, veremos que casi todo es extrapolable a todas nuestras relaciones: filiales, maternas, paternas, fraternas, de amistad…

Mucho más profundo que el mero amor de sentimiento, superficial y volátil, es el amor hondo que implica a toda la persona…que es el amor para lograr la felicidad.”

Javier Vidal-Quadras, abogado, profesor universitario, escritor y directivo de organizaciones de promoción y formación familiar (IFFD– International Federation for Family Development-, FERT -Orientación familiar-, Instituto de Estudios para la Familia, The Family Watch, y otros), empezaba con estas palabras a explicarnos dónde está la clave de la felicidad, en la edición de junio de nuestro I-WiL Lunch, que celebramos ayer en IESE Barcelona.

Javier Vidal-Quadras durante la sesión en IESE

Para explicarlo, utilizó la imagen del árbol frondoso de la felicidad y de los cuatro elementos necesarios en la vida de un árbol: tierra, agua, sol y aire.

La tierra es, entre otras cosas,  la mirada: cómo contemplamos nuestra relación, con qué tipo de mirada -triste, amable, esperanzada…-observamos la realidad objetiva. Romano Guardini, hablando del Paraíso, recordaba que lo era, porque el habitante que se despertaba en él cada mañana era un ser humano alegre, equilibrado, justo, entregado, optimista y volcado hacia los demás. Si todos nos levantáramos así cada mañana, y con esa mirada contempláramos al que tenemos al lado, estaríamos contribuyendo a recrear ese Paraíso, la felicidad. Podemos profundizar en ello con el libro Con el amor no basta, de Aaron Beck, padre de la psicología cognitiva.

El agua, porque el árbol hay que regarlo y hay que hacerlo continuamente, aportando los nutrientes que necesita para desarrollarse. Básicamente, estamos hablando del tiempo, el entrenamiento y la formación.  “Mi familia conmigo…y yo con mi familia”: Que mi familia esté conmigo en todo mi día, que yo esté con mi familia en todo su día. Somos seres familiares allá donde vayamos. Y necesitaremos entrenar y formarnos, porque no nacemos sabiendo. Pongamos en práctica las “estrategias de amor” o virtudes, hábitos para el bien donde hemos puesto previamente la inteligencia. Y no te empeñes en que el otro cambie: cambia tú primero. ¿Por qué nos formamos en todo, menos en el amor? Julián Marías habla de los “bárbaros verticales”, aquellos que son expertos en un solo aspecto, pero que horizontalmente son planos, que no saben nada de la vida, ni del amor, ni del ser humano, ni de las relaciones… ¿Hemos caído en la cuenta de que -como dice Fabrice Hadjadj– los padres tenemos “autoridad sin competencia”? ¿Qué tipo de amante eres? Y aquí Javier nos recomendó el libro de Gary Chapman, Los 5 lenguajes del amor. También se puede hacer este test, basado en el libro anterior.

Asociamos el sol, tercer elemento, con aquello que debe estar siempre presente en una relación de pareja: el cuerpo, los afectos y la voluntad. Y en nivel de igualdad los tres, ni un amor absurdamente espiritual, ni exclusivamente genital. La mujer trabaja mejor los afectos, los sentimientos. Javier nos dio la clasificación de Von Hildebrand: sentimientos físicos y psíquicos (ambos fácilmente provocables y, por tanto, manipulables) y sentimientos espirituales, “respuesta de un corazón noble y profundo. Veo un bien y genero un sentimiento adecuado”. Y, por último, la voluntad, pero no solo, que sería humillante! El papel de la voluntad es re-crear los sentimientos desaparecidos o aletargados, con estrategias como volver al principio. El protagonista de La vida es bella no siente nada de lo que hace por su hijo…pero lo hace todo por amor!

Y viene el aire, que puede traer toda clase de virus, huracanes, y vienen los ladrones del amor… Aquí hay un tema de prevención de riesgos, de no exponerse a situaciones donde el aire pudiera llevarse nuestro amor por delante. Y ver que las crisis, que llegan o llegarán, son una oportunidad de crecimiento. Otro virus que puede invadirnos es el funesto aburrimiento, la carcoma de toda relación.

Javier terminó con la ventilación de la casa: el perdón, citando a Jutta Burgraf. Es mucho más difícil perdonar que pedir perdón. Perdonar y olvidar. Porque olvidar no es borrar de la memoria (cosa que no depende de nosotros) sino purificar la memoria. Y ver al otro mayor que su culpa.

En definitiva, una gran sesión en IESE, donde formamos personas en su integridad, también personal y familiar, como os contaba en este otro post sobre el reciente libro, Integrar la vida, que he publicado junto con Esther Jiménez y Pilar Gª Lombardía.

Os dejo con el vídeo de la sesión. ¡Que lo disfrutéis!

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Herencia del “Mayo del 68” (¡50 años después!)

¿Qué queda de Mayo del 68, cincuenta años después? Mi colega Miguel Antón, profesor de finanzas en el IESE, ha organizado un ciclo alrededor del tema. El 8 de mayo invitó al profesor de la UNAV Pablo Pérez López, para que nos explicara los antecedentes históricos de esa revolución estudiantil. “La primera raíz es demográfica, en esos años había más jóvenes que nunca antes, jóvenes de una sociedad satisfecha que habían perdido de vista verdades como la muerte”. La universidad de La Sorbona acoge estas manifestaciones mientras el general de Gaulle se asegura de que detrás no hay un intento de invasión rusa. Eventualmente, conseguirá desactivar la revolución.

El también profesor de la Universidad de Navarra José Ramón Ayllón contesta la pregunta en su blog, comentando un ensayo de Josemaría Carabante (Mayo del 68. Claves filosóficas de una revuelta posmoderna):

¿Qué ha quedado del 68 después de medio siglo? No se hundió el sistema, pero triunfó una forma de pensar y vivir tejida con el rechazo a la tradición, el recelo ante la verdad, el deseo de autenticidad, la revolución sexual, el impulso libertario, el individualismo, el respeto acrítico a la diferencia…”

Monumento a la Libertad de Expresión en la Universidad de California, Berkeley

Unos años antes, en USA, había surgido el movimiento “Free speech”. En el campus de la Universidad de California, en Berkeley, hay un monumento peculiar, un círculo de piedra incrustado en el suelo de la misma plaza donde surgió este movimiento, con esta inscripción: “This soil and the air space extending above it shall not be a part of any nation and shall not be subject to any entity’s jurisdiction” (La tierra y el espacio aéreo sobre ella no será parte de ninguna nación ni estará sujeto a ninguna jurisdicción).

Los estudiantes de la Universidad de Columbia se enfrentaban al mismo tiempo a la guerra de Vietnam y acuñaban lemas como el archiconocido “haz el amor y no la guerra” que, por otro lado, ¡ya propuso San Francisco hace 800 años!

La revolución de Mayo del 68, políticamente, quedó en nada, o en casi nada, porque tenía enfrente a un gran político, De Gaulle. El legado que deja tiene que ver con sus raíces, explica el profesor Pérez López: “Es la psicología del niño mimado“, bañada de identitarismo: “El hombre no es nada, salvo lo que él quiere”. El capricho humano marca la idea política que hay tras esa revolución tan desordenada. Como señala Ayllón:

“En todos los casos se trataba de una revolución sin programa. “Ya fuera con motivo del Vietnam, del autoritarismo o de la represión sexual, los manifestantes planteaban una enmienda a la totalidad del sistema”, sin proponer alternativa. Por el contrario, al otro lado del Muro, los checoslovacos arriesgaban su vida reclamando un régimen como el que rechazaban los occidentales, y sus pretensiones eran ahogadas en la Primavera de Praga.”

En lo que sí tuvo éxito la revolución de mayo del 68 fue en lo sexual. En la segunda sesión del ciclo, el catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, doctor Miguel Ángel Martínez-González, epidemiólogo e investigador, explicó las causas, los efectos y las soluciones del legado que el mayo del 68 ha dejado en nuestra sociedad -en nuestras vidas- en materia sexual.

Como marco para iniciar su explicación, habló de 1968 como el año no solo de la revolución estudiantil del mayo francés, sino también el de la publicación de la encíclica de Pablo VI “Humanae Vitae” (La vida humana), publicada en julio:

París, en mayo del 68 (revolución sexual) y Roma, julio del 68 (primera vez que la Iglesia habla del conocido concepto de “paternidad responsable“).

Como causas de la revolución sexual del 68, el doctor Martínez-González citó dos hechos claves: la revolución ideológica, terreno abonado; y la separación radical entre la unión y la procreación con la introducción de la píldora anticonceptiva, que daba el control a la mujer. Los contraceptivos, junto con la terapia hormonal-sustitutiva, los medicamentos contra la osteoporosis, y otros más, son los “blockbusters” de la industria farmacéutica, de donde sacan dinero. No curan, no están pensados para curar, y además se dirigen a un amplio grupo social, y de por vida en muchos casos: ¡negocio redondo!

Hay diferentes organismos e instituciones que han contribuido enormemente a la difusión de estas mentiras, como las obras del archiconocido padre de la sexología, el norteamericano Alfred Kinsey (en realidad entomólogo…), cuyos conocidos estudios se basan en encuestas realizadas entre personas de dudosa moral y honestidad: agresores sexuales, presos, proxenetas, ladrones o prostitutos, así como cientos de activistas homosexuales que se ofrecieron a ser entrevistados. Por el contrario, y esta es una de las críticas más contundentes a su trabajo, Kinsey excluyó a heterosexuales y a muchos entrevistados que no querían posicionarse sexualmente, y los consideró «homosexuales ocultos», incluyéndolos en el porcentaje.

Para contrarrestar el nocivo efecto de estos estudios, el doctor Martínez recomendó como imprescindible el libro de la alemana Gabriele Kuby,  “La revolución sexual global”, que tiene como iluminador subtítulo  “La destrucción de la libertad en nombre de la libertad”. En el libro “ofrece una radiografía de cómo la ideología de género y la locura de una sociedad hipersexualizada se han implantado en Occidente y cómo van a seguir creciendo acallando a los disidentes y recortando con multas y represalias la libertad de expresión, investigación y pensamiento”, según señala este artículo.

En una serie de entrevistas a 10 testigos del mayo francés, 5 de ellos cristianos, el libro «Mayo del 68, cuéntame cómo te ha ido» habla del paso de la utopía al consumismo conformista, y al mucho sexo egoísta.

Camisetas “El porno mata el amor”, de Fight the New Drug

Uno de los elementos determinantes de la degradación de lo sexual es la presencia importantísima de la pornografía en nuestra sociedad (¿sabías que se producen en el mundo 11.000 títulos pornográficos al año?). Hoy en día, la pornografía es tratada como una adicción más y desde muchas instancias médicas se lucha contra ella. En ese sentido, quisiera destacar un grupo norteamericano, Fight the new drug, (“luchar contra la nueva droga”), que puso de moda el eslógan “Porn kills love” (el porno mata el amor).

Sobre los efectos físicos de la contracepción, el doctor Martínez destacó la multiplicación por 1,6  (que supone un incremento del 60%) del riesgo de infarto e íctus, cáncer de mama (el más diagnosticado en el mundo, y subiendo su incidencia), el suicidio, especialmente en los que se definen como bisexuales. Un efecto físico indirecto sería el riesgo de que una mujer sea asesinada por su pareja, 9 veces mayor en la cohabitación que en el matrimonio (teniendo en cuenta que la cohabitación sin compromiso propicia un mayor cambio de pareja y uso de la contracepción, y también una mayor dificultad para aplicar métodos naturales de control de natalidad, para los que se necesita la implicación de los dos miembros de la pareja, mientras que la contracepción afecta exclusivamente a la salud de la mujer, que puede decidir usarla unilateralmente).

¿Hay soluciones? Anticipó que son, definitivamente, dos: aplicarse y vivir la Humanae Vitae (sin aguarla) –aquí podéis leer más sobre ella- y estudiar para no dejarse manipular. En este sentido, habló de los FABMS (o métodos naturales de la regulación de la natalidad), y sus cinco mitos o inexactitudes: No son adivinanzas, no son solo para mujeres con ciclos regulares, no son demasiado complicados para ser usados por cualquiera, no es verdad que no sean fiables, y no son lo mismo que la contracepción. Recordó cómo hoy hay ya muchos organismos e instituciones que los valoran y recomiendan por su alto valor ecológico, su respeto por el medio ambiente, su no toxicidad, su efectividad – muy superior por ejemplo al preservativo- …y su gratuidad. Por otro lado, cada vez se recomienda más la estrategia ABC (Abstinencia, Be faithful -o sea, fiel- y Condón -si se insiste en la conducta promiscua-). Surgida en los 80-90 en USA, une la estrategia de la abstinencia sexual con la educación sexual. A pesar de que en los países occidentales se ve rodeada de controversia, tiene mucho éxito, por ejemplo, en África, contra pandemias como el SIDA.

¿Por qué no hablamos más de maximización de beneficios que de reducción de costes? Esta pregunta de una participante nos llevó a reflexionar en el coloquio sobre los dos planteamientos básicos de vida: el hedónico frente al de plenitud de vida (llamado también “eudaimonia”): propósito de vida, resiliencia, vínculos de calidad y aceptar las limitaciones.

 

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